
A John, desde luego.
Pero además, aunque hay más voces en contra, podemos encontrar a mucha gente que ha visto en Yoko a una artista rompedora y con un talento innato para aportar nuevas formas e ideas dentro de la música. Lennon, empeñado en demostrar al mundo que su mujer era una gran compositora (sabiendo que nunca se le iba a reconocer su faceta como cantante), propuso a su admirado y gran amigo Harry Nilsson que grabara unos temas de Yoko como regalo y homenaje para ella. En principio ésta era la idea, para la cual, grabó un tema precioso llamado Dream Love.
Pero el proyecto se paralizó tras la muerte de John. Unos años después, Nilsson lo volvió a retomar y reunió a varios artistas amigos, admiradores de Yoko, para completar un espléndido álbum entero, lleno de magníficas canciones e interpretaciones magistrales. Con el título de uno de esos temas, el espléndido Every man has a woman, se editó en 1984.
Intervienen el propio Lennon, dando toda una lección de canto y entonación con su pista vocal, recuperada de la grabación que hizo como segunda voz para la versión de Yoko, Nilsson con dos hermosísimas canciones, Elvis Costello con una espectacular interpretación de Walking on thin ice, la fabulosa Roberta Flack (amiga íntima de los Ono Lennon), Rosanne Cash, Eddie Money, entre otros, acompañados de músicos de la talla de Toni Levin, Andy Newmark, Bobby Keys, Richard Tee, Eric Gale o Steve Gadd.
La descomunal aportación de Costello:
La elegancia y la clase de Roberta Flack:
Desde luego, con estos talentos, voces y manos, las composiciones de Yoko adquieren otra dimensión…